lunes, 5 de noviembre de 2007

Qué picajosos son los marroquíes

Sansón en su viñeta de ayer, genial como de costumbre:



La diferencia, supongo, es que ¡ssspaña! sí tiene razón.


Buen momento para anarrosear a Tiberio:
Acababa de nacer el sXX y Europa se encaminaba al desastre. (...) En cualquier momento cualquier pequeña excusa podría desembocar en la mayor guerra jamás conocida hasta entonces, la Gran Guerra.

Nada parecía capaz de detener el inminente conflicto… bueno, casi nada.

El Movimiento Obrero Internacional, personalizado en la II Internacional, afirmaba que ellos podrían parar la guerra. La guerra era, para el movimiento proletario, un problema de egos capitalistas, el choque entre distintos imperialismos en la que los trabajadores tendrían mucho que perder, pero nada que ganar. “Ningún obrero moriría para enriquecer a los grandes empresarios”. “El enemigo no era un obrero del país de al lado, sino el explotador de cualquier país”. “La guerra es un negocio entre personas que no se conocen pero se matan entre sí en beneficio de personas que sí se conocen pero no se matan”. “A la declaración de guerra, los trabajadores responderían con la declaración de la Huelga General” o, lo que es lo mismo, con la Revolución. “Ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases”.

Hubo momentos en los que llegó a parecer que efectivamente tal utopía era posible. Una de las claves por las que la guerra tardó tanto en estallar es el tiempo que los distintos gobiernos necesitaron para asegurarse que los sindicatos no paralizarían su industria bélica y les arrastrarían a una rápida derrota. Contra ellos tenían un poderoso armamento… el Nacionalismo.

En extremis, el nacionalismo consiguió ganarle la partida al internacionalismo y cuando estalla la guerra los obreros se alistan en el ejército y los diputados socialistas votan los créditos de guerra (con excepciones, como el diputado del SPD al que sus propios compañeros de partido quisieron fusilar por traidor a la patria)

2 comentarios:

  1. Conste que si hubiera sabido que lo ibas a utilizar en este sentido, lo habría argumentado mejor :)

    Por ejemplo, debería haber hablado del socialista francés cuyo nombre tendría que investigar porque no recuerdo y que era el principal defensor en su país del Internacionalismo.

    Fue asesinado por un "patriota" que así ayudó a dar un pasito más hacia la mayor catástrofe que haya caído sobre el pueblo francés desde la Guerra de los 100 años.

    Los periódicos al día siguiente tenían titulares del tipo "XXX ha muerto: Habrá guerra"

    ResponderEliminar
  2. > Conste que si hubiera sabido que lo ibas a utilizar en este sentido, lo habría argumentado mejor :)

    Aún estás a tiempo :PPP

    A mí es que me parece un perfecto enxiemplo de para qué sirven las banderas: para azuzarnos los unos contra los otros.

    ResponderEliminar

Cada comentario te da un punto de experiencia. Usa tu recién adquirido poder con sabiduría.