miércoles, 4 de abril de 2007

11M: la lista de los perjuros

Dedicado a Jezabel, que hoy estoy en modo ¡IRA!

Los que me lean habitualmente saben la mezcla de cabreo, asco y carcajeo, según tenga el día, que me producen las estupideces (cuando no patrañas conscientes y directas) de los fieles creyentes en la conspiración del 11M, alias Peones Negros. Si yo fuera una buena persona sentiría en el alma lo que estos pobres deben de estar pasando con el juicio del 11M, al ver que sus castillos en el aire se desmoronan en cuanto alguien sopla mínimamente en su dirección. Pero como soy un miserable solo espero que aquellos que sean lo suficientemente inteligentes y honrados consigo mismos como para abrir los ojos sufran todo lo posible al darse cuenta de cómo les han tomado el pelo, y, si además tienen vergüenza, que se les quede el careto colorado permanentemente por su contribución acrítica al envenenamiento ambiental. Al resto solo les deseo que sufran accidentes domésticos al nivel de sus capacidades intelectuales, como quemarse los dedos al dejarse la mano dentro de la tostadora, o pillarse la pilila con la cremallera.

Lo de arriba me viene a la cabeza a cuento de uno de los asuntos que más me enfadan de todo esto: la increíble cantidad de gente que, según los conspiranoicos, deben estar mintiendo. Sacado de Desiertos Lejanos, un blog que debería ser lectura obligatoria antipardillismo (de Los deseos y las realidades (I)):
(...) Todos mienten, nos dicen. Y es que no hay otra forma en la que la teoría conspirativa pueda sostenerse. Para ser real, es necesario que todas las pruebas materiales y todos los testimonios incriminatorios sean falsos. No importa que hablemos de cientos de pruebas: la mochila de Vallecas, la furgoneta Kangoo, la bomba del AVE, los explosivos de Leganés, el Skoda Fabia, con sus decenas y decenas de muestras de ADN y huellas dactilares, con la procedencia de explosivos, detonadores y móviles, las llamadas cruzadas, los registros informáticos hallados, las multas de la Guardia Civil a El Chino en Burgos, el testamento de Kounjaa, los vídeos reivindicativos. Todas han tenido que ser manipuladas. ¿Cuánta gente se necesita para manipular todas estas pruebas? Decenas y decenas de personas, y me quedo corto. Personas que pertenecerían en su práctica totalidad a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que estarían por tanto corruptas hasta la médula.

Pero también, como he dicho, los testigos que apuntalan el sumario tienen que haber mentido: los policías que garantizan las cadenas de custodia, los Tedax cuyos informes desagradan a los conspiracionistas, los GEOs que atestiguaron escuchar voces de varias personas hablando en árabe y disparos en Leganés, los controladores de informantes y confidentes tanto del CNP como de la Guardia Civil como del CNI, varios peritos en diversas especialidades, forenses, los mandos que coordinan a todos los anteriores… pero también varios ciudadanos de a pie: el portero de Alcalá, el gruísta, el jefe de Seguridad de Amena, la cajera de Carrefour. El lector que quiera una relación más detallada de todos estos implicados puede consultarla aquí.

¿Tenemos suficiente con lo anterior? De ninguna manera. No nos basta. Para que la teorías conspirativas funcionen, se necesitan más elementos: una fiscal que, si no está en la conspiración, lo parece, y un juez de instrucción que supuestamente no se entera de nada. Pero de nada. Cualquier combinación de chavales y jubilados entusiastas con acceso a partes del sumario y a Google, también conocidos como Peones Negros, puede hacer un mejor trabajo que el señor juez. (...)

El número de colaboradores y encubridores se multiplica. Podríamos también citar como sospechoso a un Tribunal Supremo que desestima querellas contra el juez y la fiscal por destrucción de pruebas (encomiando de paso su labor), a un CGPJ que ampara al juez Del Olmo y su instrucción ante ataques políticos y periodísticos, y a una Sala Penal de la Audiencia Nacional que admite el sumario para iniciar el juicio oral y que admite también la totalidad de las pruebas que presenta la fiscalía. Por no hablar del juez de instrucción de Madrid que archivó una querella por negligencia contra varios funcionarios policiales, entre los que se incluían los mencionados Santano, Rubio y Sánchez Manzano.

Pero además el conspiracionismo, si fuera coherente, tendría que asumir que las autoridades judiciales y policiales de al menos otros cuatro Estados están involucradas en la conspiración: las italianas, que grabaron a Rabei Osman, “El Egipcio”, y que le condenaron a diez años por terrorismo; las francesas, que afirman la existencia de un testigo (Attila Turk) que asegura que la jamaa (grupo) de Hassan El Haski hizo el 11-M y que en ella estaba Jamal Zougham; de las belgas, que afirman que Youssef Belhadj compró móviles dando como fecha de su nacimiento las fechas de los atentados de Casablanca o Madrid; e inglesas, que extraditan a Moutaz Allmallah.

¿Se acaba ahí la cosa? Por supuesto que no. Europol, Interpol y Scotland Yard apoyan la autoría islamista. Lo declaró el director de Europol en la CI-11M, y las opiniones de Europol e Interpol fueron recientemente expuestas por el mismísimo Agustín Díaz de Mera (director general del Cuerpo Nacional de Policía el 11-M) en su declaración en la vista oral. En cuanto a Scotland Yard, el propio 7-J recordaba los atentados de Madrid como un precedente. Nadie ha llegado a implicarles, pero cuando menos serían parte de la campaña de intoxicación y encubrimiento. Curioso que tanta gente tan experta pueda estar engañada, sobre todo dado el impacto mediático que el conspiracionismo ha tenido en España.

Esto por no mencionar a los medios de prensa internacionales, que asisten con incredulidad al espectáculo de un diario de tirada nacional, una cadena de radio también nacional y una televisión autonómica haciéndose eco de las delirantes teorías conspirativas. El Clarín, The Guardian, La Reppublica, The Economist, The Daily Telegraph, The New York Times, The Washington Post, The New Yorker, Le Mondecomo The Economist, The Daily Telegraph o Le Figaro han aceptado la autoría islamista, y muchos de ellos no ahorran acerbas críticas a los conspiracionistas.

Curiosamente Al Qaeda también coopera con la versión oficial, atribuyéndose los atentados y llamándolos “los benditos ataques de Madrid” en un comunicado. A saber cómo habrán logrado los conspiradores dicha cooperación. O la de George W. Bush, que se refirió a los atentados del 11-M en su discurso del Estado de la Unión de 2006, atribuyéndolos junto con los del 11-S y el 7-J al terror islamista..

En su artículo anterior (La lista inverosímil de los implicados) van desgranando una asombrosamente larga lista de gente que, en mayor o menor medida, debe mentir para que las tesis de los conspiranoicos se mantengan. Me pregunto a menudo si esas personas tienen algún problema por tener la sombra de la sospecha siempre sobre ellas. El portero y los policías que "mintieron" sobre la Kangoo, los GEOS que se montaron una especie de macabro juego de rol (jejeje) para fingir un asalto a una casa de terroristas (con un GEO muerto que a saber si lo estaba en realidad, no olvidemos que más tarde su tumba fue profanada... ¿cambiazo con el cadáver? ¿eliminación de pruebas? ¿más rol? ¡Queremos saber!), los Tedax que "manipulan" y "siembran" pruebas, etc. Y no son gente anónima: de muchos se saben nombres y apellidos, y del resto, seguro que sus familias, vecinos y demás, también saben quiénes son.

Imaginaos que sois alguna de estas personas. Ahora, imaginad que vuestro jefe, o vuestros compañeros de trabajo, o vuestra propia abuela, son Peones Negros y, por tanto, te consideran cómplice de los terroristas. ¿A que mola?

Después de mucho leer sobre este asunto, no me cabe duda de que los Peones Negros están llenos de estúpidos militantes. Nadie tiene la culpa de nacer tonto, pero sí de no querer abrir los ojos. Pero lo que está fuera de toda duda (perdón por usar una frase tan típicamente peonil) es que Luis del Pino, Fernando Múgica, Pedro Jeta y Losantos, entre otros, de tontos no tienen un pelo. Saben perfectamente toda la porquería que están soltando, y son perfectamente conscientes de los resultados. Odio a muy, muy poca gente. Pero estos cuatro están inmejorablemente situados para entrar en la lista.

5 comentarios:

  1. La clave del asunto "peones negros" es que su comportamiento es absolutamente irracional, y en el fondo eso es terrible. Se acabará el juicio y seguirán farfullando que quieren saber la verdad independientemente del veredicto. Si es que aunque todos los culpables confesaran seguirían exigiendo "la verdad" hasta que la versión oficial no incluyese a ZP poniendo mochilas en los trenes (y no sé si con esas se quedarían contentos).

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  2. [Plas][Plas][Plas]

    Me quito el sombrero, maestro.

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  3. ¿Maestro? ¿Pero tú te lees tu propio blog?

    Y tras esta indecente muestra de peloteo mutuo: los de Desiertos Lejanos sí son maestros. Hacen un trabajo brutal y, hum, ¿cual es el superlativo de necesario? Se merecen un monumento.

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  4. > La clave del asunto "peones negros" es que su comportamiento es absolutamente irracional, y en el fondo eso es terrible.

    En el fondo y en la superficie y en todas partes. Están tan convencidos de quiénes son "los malos" que son capaces de prestar una atención increíble a detalles nimios, mientras al mismo tiempo ignoran por completo pruebas en contra de sus conclusiones tan sutiles como que te caiga un tanque en la cabeza. Se tragan patrañas directas, y de alguna forma son capaces de defender una cosa y la opuesta sin que les salga el humo por las orejas.

    > Se acabará el juicio y seguirán farfullando que quieren saber la verdad independientemente del veredicto.

    Toda la vida, ya verás. Vuestros nietos tendrán que soportar las conspiranoias como teorías serias en los típicos programas "de investigación" tipo Iker Jiménez. Y si no, al tiempo.

    Es como una secta. Creencias irracionales, alabanzas al líder (todos esos don Luis parriba, don Luis pabajo, estar de acuerdo el lunes y el martes aunque diga cosas incompatibles entre sí), sentimiento de grupo y de superioridad moral (nosotros sí queremos, saber, no como los demás borregos), al mismo tiempo que siguen convencidos de que si los demás mirasen lo mismo que ellos la VERDAD les quitaría las escamas de los ojos... Y en el centro, esos líderes bienamados ganando pasta a espuertas, con la vida solucionada, y desvirgando las nietas adolescentes de los peoncillos abueletes (total, está visto que acusar sin pruebas es gratis, ¿no? Pues yo también me apunto). Y eso sin tener en cuenta para quién trabajan y cuáles son sus intereses (PP, claro).

    Gentuza. El día que Wonder Woman me preste su lazo de la verdad van a ser las risas.

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  5. Me congratula sobremanera que la Iraaaaa se haya apoderado de tu interior también. Cada vez que la sientes, una pequeña parte de mí está en tí. Sniff...

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